Habitantes de San Pancho celebran que finalmente la naturaleza les dio la razón pues desde 2017 denunciaron irregularidades. Exigen protocolos de demolición para salvaguardar la integridad de las personas y del medio ambiente.

Este octubre, la temporada de huracanes en San Pancho logró lo que ninguna autoridad pudo hacer durante la última década: derribar Punta Paraíso, el polémico proyecto inmobiliario construido sobre dunas costeras en el año 2017.
Desde sus primeras etapas, el desarrollo de Punta Paraíso generó resistencia en la comunidad de San Pancho, que alberga una de las playas más bellas de la Riviera Nayarit.
«Desde antes que pusieran la primera piedra nosotros les dijimos que estaba mal, que estaban construyendo sobre la zona federal marítimo terrestre, terrenos ganados al mar, bienes nacionales. Finalmente, construyeron sobre la duna costera, la duna que este año con este Niño tan fuerte y los huracanes tan fuertes le dio a todo lo que estaba fuera de lugar»
Explica Eric Saracho, cuyo activismo contra la edificación de Punta Paraíso derivó en que la empresa Pacific Lifestyle Properties le aplicara a él y otros habitantes de San Pancho la ley mordaza, congelando sus cuentas bancarias e impidiéndoles hablar públicamente de las ilegalidades del proyecto.
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«Ese edificio se va a caer, ese edificio se va a caer» advertían desde el inicio







Exigen protocolos de demolición y remoción de escombros

Ahora, la comunidad exige a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y a la empresa Pacific Lifestyle, que se haga cargo de la demolición y remoción de los materiales para evitar que se vuelvan desechos contaminantes en el mar.
Profepa informó que «ante la situación de colapso inminente de la construcción irregular en San Pancho, Nayarit, provocado por los huracanes y tormentas» se encontró el 21 de octubre con autoridades de Protección Civil. La dependencia federal aseguró que acompañará los protocolos de emergencia para dar prioridad a la protección a la vida, la salud y la integridad de las personas.
Sin embargo, en reunión con habitantes autoridades minimizaron la responsabilidad de Pacific Lifestyle en los trabajos de demolición, afirmando que:
«El desarrollador cuando vende, prácticamente deja de conocer la propiedad, se lava las manos y no existe la afectación al desarrollador sino a la persona que compra».
Activistas reviraron asegurando que el desarrollador aún posee departamentos en el complejo, reclamando que los funcionarios que hoy aseguran que su objetivo es demoler el edificio son los mismos que hace 10 años autorizaron la Manifestación de Impacto Ambiental en Punta Paraíso.
Alto oleaje fue más eficiente que sentencia de demolición

Apenas el 7 de octubre pasado, un Tribunal resolvió un amparo interpuesto por Pacific Lifestyle, determinando que la empresa ocupó ilegalmente una superficie 1,466.008 m² de Terrenos Ganados al Mar.
El Tribunal explicó que la empresa debía demoler dos edificios construidos de manera ilegal y pagar una multa de 96 mil 220 pesos.
Los antecedentes del caso se remontan al otorgamiento el 13 de agosto de 2009, del Título de Concesión por parte de la Semarnat, para una superficie de 1,469.92 m² de zona federal marítimo terrestre y/o terrenos ganados al mar, exclusivamente para mantener la superficie concesionada en el estado natural.
Aunque la inminente caída del edificio representa riesgos ambientales y amenaza la seguridad de las personas, hasta el momento ni las autoridades ni la empresa han dado claridad de cuándo comenzarán los trabajos formales de demolición.
